El reciclaje y la reutilización de materiales y objetos es una de las bases de la arquitectura sostenible. Un ejemplo de ello son las casas de contenedores, realizadas reutilizando contenedores marítimos originalmente destinados al transporte de mercancías. Una forma de construir original que supone la reducción de residuos de la industria comercial y logística marítima. Al mismo tiempo, las casas de contenedores son una gran alternativa ante la crisis del ladrillo. Ciudades como Barcelona ya cuentan con edificios y otros espacios realizados íntegramente con contenedores marítimos.
Ventajas de las casas de contenedores
Modularidad y versatilidad
Debido a su estructura rectangular, los contenedores marítimos ofrecen la posibilidad de construir de forma modular y versátil. Se puede jugar con la estructura geométrica de los espacios y cambiar los contenedores de lugar como si de módulos se tratase. Como resultado, no solo es posible encontrar contenedores reconvertidos en viviendas. Con ellos se pueden crear espacios para cualquier fin: tiendas, restaurantes, hoteles, refugios, oficinas, laboratorios…
Resistencia, impermeabilidad y durabilidad
Los contenedores marítimos están compuestos de acero corten, aunque también se pueden encontrar contenedores de aluminio o madera contrachapada. Por lo tanto, son estructuras perfectamente diseñadas para resistir las duras condiciones del transporte marítimo y proteger totalmente la mercancía de su interior. Por ello, su estanqueidad es idónea para reconvertirse en espacios resistentes al clima y a los efectos del mismo como la corrosión y el óxido.
Espacio, ahorro económico y rapidez
La construcción de casas contenedor permite una ejecución de obra mucho más rápida y, por lo tanto, un abaratamiento de los costes. La estructura modular de los contenedores marítimos ofrece la posibilidad de crear espacios tan amplios como se desee. Solo se tiene que plantear muy bien desde un inicio cuáles son las necesidades de vivienda y adaptar y apilar los contenedores en este sentido.
Ética y estética
El diseño que resulta de la construcción de viviendas con contenedores marítimos es muy característico: una estética un tanto brutalista con aires posmodernos. Sin embargo, para que las casas de contenedores entren dentro de los criterios de la arquitectura sostenible, no solo basta con reutilizar estos elementos como estructuras. El resto de materiales utilizados, así como las instalaciones y fuentes de energía se deben pensar dentro de los parámetros de la sostenibilidad. Es importante, entonces, que el aislamiento térmico y acústico se realice mediante el uso de materiales naturales, renovables y sostenibles. Y que se utilicen pinturas naturales sin tóxicos ni contaminantes. Así como también resulta imprescindible la instalación de placas solares y tener en cuenta los sistemas de suministro de agua para el control del caudal, entre otros puntos importantes.
El primer edificio barcelonés de viviendas contenedor es un ejemplo de este tipo de construcciones en las grandes ciudades. La obra ha sido impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona mediante el proyecto de Alojamiento de Proximidad Provisionales (Aprop). Para su construcción, solo se necesitaron cuatro meses y el coste total fue de 940.000 euros. Una cifra que dividida entre las doce viviendas resultó en 78.334 euros por unidad. Estos resultados evidencian que las casas container son una alternativa ante la crisis del ladrillo e ideal para trabajar proyectos arquitectónicos bajo la filosofía de la economía circular.
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